jueves, abril 21, 2005

Una prueba

C. es uno de mis mejores amigos de la Universidad. Es sensible, divertido, inteligente, profundo y tiene un punto de locura, de gusto por la soledad y a la vez por la compañía que nos empareja inevitablemente. En Pamplona me trataba con una mezcla de dulzura y crueldad (cuando realmente yo hacía mucho el tonto) que evitó que hiciera cosas aún peores. Ahora le veo no sólo mucho menos de lo que quisiera, sino bastante menos de lo que necesito.
Así que el fin de semana pasado me fui a verle a Zgz. No tenía ninguna idea previa sobre los planes que había preparado. Y fue mi salvación, porque nunca hubieran coincidido con lo que acabamos haciendo. En 48 horas surrealistas vi tres partidos (futbol femenino, baloncesto y futbol sala); a estas alturas soy una experta en deporte base aragonés. El viernes por la noche jugué una particularísima partida al memory, el sábado al monopoly. El único alcohol que ingerí en las dos veladas fue una litrona de cerveza que practicamente supliqué a mi anfitrión. El resto del tiempo transcurrió entre mis insolentes peticiones de comida, risas, lágrimas y un momento especialmente brillante:
Holden dice: "que bonita esta calle, con eso de fondo"
C. y Sebastian responden horrorizados: "¡¡¡esooooo!!!".
Ese "eso" era El Pilar.

Desde hace tiempo tengo comprobado que la mejor manera de saber si encajas con alguien es hacer algo absurdo como ir a trabajar sin domir por el mero placer de rememorar batallitas; o estar tumbados en una cama, mirando a un techo blanco y hablando durante horas; o ver tres competiciones de deporte base en 24 horas... y si eres tan feliz como lo fui yo, no hay duda: es una de esas personas a las que no puedes dejar escapar.

6 Comments:

Blogger Munchausen said...

Esto me ha recordado a un momento genial de 'El show de Truman': Truman contempla desesperado las olas desde el muelle, cuando llega su 'mejor amigo' con un pack de seis cervezas. Hablan de la vida, de temas más o menos trascendentes, etc., y el amigo empieza a comparar la vida con esa marca de cerveza, refrescante, con mucho cuerpo, la cerveza que querrías tomar en esos momentos de intimidad, con la mezcla ideal de malta y conservando todo el sabor, tu cerveza...

Quien no sepa de qué va 'El show de Truman' que avise, que si no, la anécdota no tiene gracia.

8:09 p. m.  
Blogger Haiduc said...

Y si lo hechos no encajan con la teoría, pues cambia los hechos, que el caso es encajar!

Eh! que no lo digo yo, que lo decía Einstein.

Besotes!!

Übrigens, bist du Deutsche?

8:18 p. m.  
Blogger ORACLE said...

cuanta razón. las circunstancias son el decorado, la gente convierte un hecho en una anécdota, y esta en un recuerdo inborrable.

6:35 a. m.  
Blogger Abby said...

mucho mejor que una noche de juerga...

10:28 a. m.  
Blogger joerace said...

Ese "saber si encajas con alguien" me recuerda esa escena de Lost In translation en la que Murray y Scarlet están tirandos en la cama, mirando hacia el techo, hablando, y la noche va pasando y una mano toca la otra, apenas rozándola, y sabes que esa persona es la única con la que quieres estas, al menos esa noche
Todos necesitamos a alguien así en algún momento.
Sigo leyendo tu Blog, realmente muy interesante. Un saludo.

3:55 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Encantador, y lo sabes.
Pero debo hacer honor a mi nombre,
y, por fastidiar, dejarte una pregunta...
¿qué quieres decir cuando hablar de "encajar"?
¿encajar qué? ¿dónde?
¿cómo? :-p

Por cierto, dices que sólo una litrona de cerveza. ¿Tú sola? No me extraña que confudieses El Pilar con mi apartamento de 30 metros cuadrados :))

Besos, chica de la luna.

7:16 p. m.  

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