lunes, mayo 25, 2009

Respirable

sólo cuando transgredo alguna
orden
el futuro
se vuelve respirable
(benedetti, claro)

Hay una mujer minimizada por el pasado. Hay una mujer íntegra que teme ceder a la tentación, que teme haber cedido ya. Hay un hombre solo que se pierde en el desagüe de su debilidad. Hay un hombre tierno que deja pasar la vida aunque, de vez en cuando, se le quedan destellos en los dedos. Hay un hombre que espera un mensaje, que recibe el mensaje, que no sabe qué hacer con el mensaje, que contesta torpemente al mensaje. Hay una mujer que da pasos hacia delante, aunque piensa en echarse a la cuneta, dejarse rodar, morder un matorral con rabia o quizá con pena. Hay alguien que piensa en ellos, a medianoche, que no sabe cómo decirles que no se salven. Alguien que medita transgredir alguna orden, aunque todavía no ha decidido cuál.

5 Comments:

Blogger ybris said...

Nos pasa a todos.
Pero hay que sentirlo tras leerlo en Benedetti.
Es la belleza y el acicate de la transgresión.

Besos.

7:22 a. m.  
Anonymous Pereira said...

Las órdenes, los preceptos, están para ser transgredidos. La razón del reglamento es poder incumplirlo, y entonces vivenciar el ejercicio de la libertad. Siempre fue muy simple: podemos adoptar cualquier decisión siempre que estemos dispuestos a pagar sus consecuencias.

7:22 a. m.  
Blogger fran said...

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
solo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tu quieras
las palomas que suelo mirar.

De lo pasado no lo voy a negar
el futuro algún día llegara
y del presente
que le importa a la gente
si es que siempre van a hablar.

Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas no te niegues
no hables por hablar.

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
solo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.
(Benedetti también).
No hace falta transgredir nada, porque conlleva muchas veces arrepentirse de las consecuencias. Hay veces que con un apoyo cordial, sin exponernos a decisiones que nos puedan comprometer, dar nuestro apoyo, nuestro cariño, brindarles un afecto que le haga sentir que nos tiene a su lado, es el mayor regalo que le podemos dar.
Y el darse cuenta, es una virtud que no nos pueden robar.
Me gusta tu blog. un saludiño

11:42 a. m.  
Blogger Holden said...

Hola Ybris y Pereira.
Bienvenido, Fran.

10:33 a. m.  
Anonymous Pereira said...

Hola, Holden. Bonito blog. En pastillas. Dosificadas. Cuando tocan, ¿no?

9:26 a. m.  

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